jueves, 9 de noviembre de 2017

El trabajo es solo para los adultos. Los Niños deben estar en la escuela.


Las actividades que implican ayudar a los padres a completar las tareas diarias de la familia, a las que los niños pueden dedicar unas pocas horas a la semana y que les permite ganar un poco de dinero para sus gastos, o bien pueden no ser remunerados,  no son consideradas como explotación infantil, ya que no perjudican su bienestar.
El trabajo infantil se refiere a cualquier trabajo o actividad que priva a los niños de su infancia. En efecto, se trata de actividades que son perjudiciales para su salud física y mental, por lo cual impiden su adecuado desarrollo.
En Argentina la Ley 26.390 prohíbe el trabajo infantil y eleva a 16 años la edad mínima de admisión al empleo. El Estado argentino, como parte de la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU, se compromete a proteger al niño contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo peligroso o que entorpezca su educación, o sea nocivo para su salud o su desarrollo físico, moral, espiritual o social.
El problema que se presenta es que al permitir el trabajo en niños mayores de 6 años, se vulnera su derecho a finalizar el secundario.

Sin embargo, el ejercicio del derecho a la educación no es lo único vulnerado en los niños y adolescentes que trabajan. El trabajo doméstico intensivo y la participación en actividades económicas en la niñez y la adolescencia exponen a los sujetos de este grupo poblacional a múltiples riesgos en las capacidades físicas y psicológicas, y en el ejercicio de otros derechos fundamentales, como el derecho al juego recreativo, la práctica de deportes, el esparcimiento, la sociabilidad con pares, entre otros. La exposición a estos múltiples riesgos y privaciones de derechos no sólo limita el desarrollo de capacidades que favorecen los procesos de movilidad, sino que resulta funcional, además, a los procesos de reproducción intergeneracional de la pobreza y la precariedad laboral.
 

2 comentarios:

  1. Creo que el trabajo infantil es un tema que hace mucho ruido y genera muchísima impotencia.
    Es muy triste ver a un niño trabajando cuando lo que en realidad tiene que hacer es estar en la escuela. Ojalá esta realidad cambie algún día.

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  2. Me parece muy valioso poder reflexionar con los estudiantes sobre los problemas actuales que se relacionan con el trabajo. Este es uno, otros que se me ocurren son el empleo en negro, la precarización laboral, el desempleo...

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